Has dejado de amarme
porque me culpas de tus demonios,
sin darte cuenta
de que ellos
te siguen aún sin mí.
Has dejado de amarme
en este camino tan largo,
sin darte cuenta
de que ya no viajamos juntos.
Has dejado de amarme
porque ya no suspiras mi nombre
ni esperas mi cuerpo
como antes lo hacías.
Has dejado de amarme
por no entender mis pasos.
Te has vestido de amargura
sin pensar
que yo, al igual que tú,
me moría.


