lunes, 4 de noviembre de 2013

Al igual que tu

Has dejado de amarme
porque me culpas de tus demonios,
sin darte cuenta
de que ellos
te siguen aún sin mí.

Has dejado de amarme
en este camino tan largo,
sin darte cuenta
de que ya no viajamos juntos.

Has dejado de amarme
porque ya no suspiras mi nombre
ni esperas mi cuerpo
como antes lo hacías.

Has dejado de amarme
por no entender mis pasos.
Te has vestido de amargura
sin pensar
que yo, al igual que tú,
me moría.


JCR




domingo, 3 de noviembre de 2013

Te espero

Te espero,
aun cuando mi sol se desvanece
en medio de suspiros
y se me haga pronto de noche.

Te espero,
aun cuando la noche se haga más fría
con tu ausencia
y empiece a extrañar tus recuerdos.

Te espero,
aun cuando siento
tu vacío en esta soledad profunda
y se me haga pronto de día.

Te espero,
aun cuando me engañe
con mis palabras,
porque sé que tú
no volverás.

JCR


viernes, 1 de noviembre de 2013

La muerte caba una tumba

La muerte cava una tumba
para los que habrán de dejar
este mundo,
para los que están de turno
en esta noche tranquila
donde el cielo se pinta de gris.

La muerte cava una tumba
en medio de rezos
que llenan los pasillos de aquella casa,
hoy fría y triste,
donde se ha extendido
el temido moño negro.

La muerte cava una tumba
con tan asombrosa exactitud,
serena y sin prisas,
espera en medio de lágrimas
guardar el bello cuerpo inerte
del que está en turno.

La muerte cava una tumba
rodeada de flores y fotos,
donde las velas se extinguirán lentamente,
quedando una fría ráfaga
que estremece la piel,
mientras la Luna acaricia,
en la profundidad de la noche,
el lugar donde habrás de descansar.

JCR





sábado, 12 de octubre de 2013

12 de octubre

Hoy, a mis 42 años,
hago una pausa en mi vida
y me dedico este momento,
ya sin prisas, ya sin tristezas,
para quererme, ¿por qué no?,
un poquito más.

Hago una pausa en mi vida
para vivir libre de preocupaciones,
del miedo, de la rutina y del dolor,
aceptando con alegría
lo que ahora soy.

Hago una pausa en mi vida
para escribir la partitura de mi alma
y poder cantársela al universo
con amor.

Hago una pausa en mi vida
para tomar nuevamente tu mano
y pedirte perdón por los errores
y por si un día te dejé atrás,
dejándote de amar.

Hago una pausa
por lo que no puedo comprender
y me supera,
para poder olvidarlo,
para poder continuar con mi canto
sin que me ahoguen las preguntas.

Hago una pausa
que mi existencia necesita
para llegar a su plenitud,
para seguir saboreando
mis bellos momentos por aquí.


JCR

jueves, 10 de octubre de 2013

Aún recuerdo ese día

Aún recuerdo ese día
cuando tus sueños dejaron de ser sueños
y el cielo para ti
perdió su azul en las penumbras
del silencio que es ahora tu morada.

Aún recuerdo ese día.
Estabas
en el valle de tormento y dolor,
consumiendo tus anhelos
en las vivencias de un ayer
que nunca volverá a ser.

Aún recuerdo mis versos
entretejidos para ti
y las plegarias en murmullos
que hacían una sola voz,
pidiendo por ti,
como un triste caminante
que le grita al viento
en un dulce cantar
ahogado de penas.

Aún recuerdo que guardo tus flores
en mi baúl de melancolías.
Siguen con su dulce aroma,
que llena el espacio donde tú estás
y llena los recuerdos de mi vida,
ahora sin ti.

JCR



martes, 8 de octubre de 2013

Mundo Irreal

Mundo irreal

Recuerdo tu mirada,
transparente y frágil,
una mirada que calla la realidad
para ocultarse en un sueño
truncado por el tiempo.

Recuerdo tu mirada,
profunda y sincera,
una mirada que lentamente parpadeaba,
que pacientemente esperaba
que estuviera pronto a tu lado.

Recuerdo tu mirada
y me invade la ternura
que me provoca tu presencia,
y es que estando contigo
se funde la soledad
de nuestro mundo irreal.

Recuerdo tu mirada
que invade mis dudas,
y me pregunto:
¿qué estarías pensando
mientras me mirabas?

No lo sé,
pero funde mi soledad
en la tuya
con un largo beso,
aquí, en nuestro mundo irreal.


JCR


jueves, 3 de octubre de 2013

Triste anochecer

Su soledad quiso dibujarlo
y lo vistió con su ternura
en un extraño canto
cada vez que la noche
se hacía más profunda.

Entre sus brazos lo sujetaba
y mecía su dolor
en un ahogado llanto
que cubría el vacío
de aquel lugar sombrío…
de aquel lugar frío.

Su soledad quiso dibujarlo
y lo vistió con su cariño
bajo la luz temblorosa
de las estrellas,
donde lo besó
en su triste anochecer.


JCR


domingo, 15 de septiembre de 2013

Tu no estas.


Dime dónde guardo
las ganas de amarte
si en mis días tú no estás.

Dime dónde guardo
mi breve historia a tu lado,
si mi anhelo es quedarme contigo.

Dime dónde guardo
el deseo de coincidir con tus labios
cada día al amanecer,
si al despertar tú no estás.

Dime dónde guardo
la ternura que siento
al tocar tu cara para besarla
cada vez que la vida me lleva a ti.

Dime dónde guardo
este hermoso cielo
que conocí a tu lado.


JCR

lunes, 9 de septiembre de 2013

Antes de perder el sol


Déjame acompañarte en tu soledad
y veamos juntos el tiempo pasar.

Déjame probar tu ternura
en cada mirada, en cada abrazo,
y delinea mis cejas con tus dedos
cada vez que duerma a tu lado,
y dile a mis oídos
cuánto me quieres.

Déjame vivir este atardecer a tu lado
y veamos las hojas del otoño caer
antes de perder el sol.

Déjame tomar tu mano
al final del camino
para iniciar uno nuevo,
que la vida se abre camino
y el amor también.

Quédate conmigo, aquí a mi lado,
aunque sea solo en mi corazón.

JCR





viernes, 30 de agosto de 2013

Tu ausencia

Este silencio me recuerda
la verdad de tu ausencia.
Es el silencio de la realidad,
de saber que tú no estás conmigo.

Vivo en medio del sueño,
imaginando la fantasía
de estar siempre a tu lado.

Vivo recordándote
y respiro solo tu nombre
en este vacío donde está tu sombra,
llenando los rincones de mi soledad.

En este vacío donde descansa
mi tristeza, cansada de buscarte
en las noches que tienen el color
de tu mirada.

Vivo tu ausencia en este mar
que susurra a mis oídos
tus palabras,
diciendo que vendrás por mí,
a velar mi sueño,
que vendrás por mí
para amarme así,
como yo te amo a ti.


JCR











domingo, 11 de agosto de 2013

Simplemente

No era mi intención,
ni siquiera lo imaginé,
mucho menos lo soñé.
Simplemente llegó,
envolviendo mis sentidos
con su ternura
y ese toque especial
de sabiduría y soledad.

No era mi intención,
ni siquiera fue planeado,
mucho menos esperado.
Simplemente llegó
a mover mi tranquilidad
con su amor
y ese toque especial
de comprensión y amabilidad.

No era mi intención.
No lo imaginé, no lo soñé.
No lo planeé, no lo esperé.
Simplemente llegó
para que yo lo amara,
con ese toque especial
que solo él me puede dar.

JCR




martes, 6 de agosto de 2013

Por el cielo rojo del limbo

Por el cielo rojo del limbo

Empieza mi sueño,
ahí estoy volando
por el cielo rojo del limbo,
extendiendo mis alas
en lo más alto de mis recuerdos.

El viento toca mi rostro
y la felicidad inocente me persigue.
Vamos jugando,
mi mundo irreal
y la niña que fui.

Pero, de pronto, apareces tú.
Quedo inerte en medio del miedo,
en un te quiero y un te odio,
en medio de la admiración
y la desilusión.

En medio de un Dios y un demonio,
tú eras mi refugio,
la imagen perfecta de sabiduría,
y al verte empiezo a caer
a un abismo
donde no puedo salir.

Todo va girando
y se pone oscuro.
Vagos recuerdos
se asoman a mi mente.

Los muñecos de mis cortinas
se suben a mi cama
a molestarme,
pero logro escapar
en un vagón
que aparece en la pared.

Noche tras noche,
lo mismo.

Y, de repente…
estoy con Dios,
como si todo hubiera sido
una pesadilla.

Y vuelvo a volar,
extendiendo mis alas
por el cielo rojo del limbo,
mi mundo imaginario
y la niña que fui,
sintiendo el viento
en lo más alto de mis recuerdos,
donde tú
ya no estás.

JCR

A mi padre



Kary

La maestra Kary solo reía,
ella solo se divertía,
sin saber que la Huesuda
pronto se la llevaría,
del fandango al camposanto,
para ahí seguir con su canto.

JCR

La dulzura de tu miel

Si tus besos son míos,
déjalos ya sobre mis labios,
con la dulzura de tu miel
que engalana este lugar
donde estamos solo tú y yo.
¿Para qué guardarlos más,
si sé que son todos míos?

No se puede evitar lo inevitable
de tu amor por mí,
de mi amor por ti.

Si tus caricias son mías,
déjalas ya sobre mi ser,
con la dulzura de tu miel
que engalana este lugar
donde estamos solo tú y yo.
¿Para qué guardarlas más,
si sé que son para mí?

No se puede evitar lo inevitable
de tu amor por mí,
de mi amor por ti.


JCR

Eres pensamiento

Eres pensamiento que se asoma
entre mis sueños sin razón,
apareces en lo profundo
de ellos para confundir mi sentir,
para dejar durante la noche
tus besos sobre mí,
para dibujar tus brazos con los míos,
dejando tu inquietante aroma
que me despierta al amanecer.

Eres el pensamiento de mis sueños
que habita en mi ilusión
de verte cada día,
buscando el momento
para que me regales tu sonrisa,
buscando el momento para verme
reflejada en tus ojos que brillan
cada vez que me ves.

Eres mi pensamiento
y yo soy el tuyo,
pensamiento que se asoma
entre mis sueños sin querer,
donde apareces justo ahí,
en lo profundo de mi ser,
para confundir mi sentir.

JCR


El último pétalo de agosto

Las cosas y los recuerdos
no pueden llenar
el vacío de este lugar.

Duele en el corazón,
duele en el pecho,
el espacio que dejó.

Se quedó atrás
y solo puedo voltear
en el tiempo para verlo.

Se detuvo su reloj
al caer el último pétalo
que sostenía su vida.

Se fue aquella mañana de agosto,
emprendiendo su vuelo
sin decir adiós.


JCR

Dentro de mis ojos.

Te guardo dentro de mis ojos
cada noche al dormir,
para que un día
despiertes en mi sueño.

JCR

La tierra de los sueños

La tierra de los sueños
pronto abrirá sus ventanas,
y las estrellas, con su parpadear,
te darán la primera llamada.

¡Listo, todo debe estar!
Pijama, calcetas, cobija
y un pedazo de Luna
en tu almohada.

Sujeta a Minino
para que no se salga
cuando suba la marea
por debajo de tu cama.

Y no olvides llevar tu paraguas,
porque la lluvia se hace escuchar
y te dan la segunda llamada.

Dos grandes peces dorados
se asoman y prenden su luz
para iniciar el viaje,
y el beso de mamá
te anuncia la tercera llamada:

¡Comenzamos!

Tu cama se eleva con la marea
y, suavemente, casi sin que lo notes,
sales por la ventana.

Los grandes peces dorados
van nadando por todo el cielo estrellado
y te dejan ver, a lo lejos,
la ciudad diminuta.

Saca tu paraguas
y empieza a remar,
aunque el viento y las olas
te hagan tambalear.

Seca tu rostro en una nube,
que ya muy pronto llegaremos
a la tierra de los sueños…

Donde la Luna te espera,
donde las estrellas te acompañan
y donde esta noche
todo puede suceder.


JCR

escribo que Te amo

Escribo que te amo
y eso me convierte en fantasma,
en pensamientos que vuelan hacia ti,
invadiendo el silencio de esta noche,
donde todo lo llena tu nombre.

Escribo que te amo
y se ahogan las palabras
en el mar oscuro de mis emociones,
que intentan gritar todo esto
para ser escuchadas.

Escribo que te amo
y lo hago a oscuras,
para que nadie se entere.

Y es que prefiero ser un fantasma,
un pensamiento
que vuele hacia ti.


JCR

domingo, 4 de agosto de 2013

Hoy le digo adiós

Hoy le digo adiós
a las palabras que endulzaron
con sus tiernas historias mis oídos.

Se irán con el recuerdo
de historias no vividas
que juntos prometimos
en tardes de otoño.

Hoy le digo adiós al tiempo
que no se detuvo en mi camino,
y a tu imagen incierta
que tanto añoré
en esas tardes de otoño,
cuando el viento
cantaba tu nombre.

Hoy le digo adiós a la espera
de sentirme en tus brazos
y perderme en las estrellas
que, una a una, fuiste pintando
en mi noche mágica
cuando te amaba.

Hoy le digo adiós a tu adiós
y a nuestra melodía,
que dejó de sonar…
en una tarde de otoño,
cuando todo lo que amaba
eras tú.


JCR

Nuevos horizontes.

Vuela con tus alas,
agitando tus sueños
por el cielo estrellado,
hasta nuevos horizontes,
donde la Luna acaricia tus anhelos
y guarda tus deseos.

JCR

Mi refugio.

Vuela a mi lado
y protégeme con tus alas,
sé mi refugio
en el anochecer de mis días.
Cuídame cuando tenga miedo
y veas brillar mis ojos.
Envuélveme en fe para creer
y átame a tu amor,
para sentir
que no me has olvidado.
JCR

El tiempo que perdí.

Dormiré,
porque sueño poder alcanzarte,
para no dejarte ir
y juntos volar
hacia el tiempo que perdí
lejos de ti.

JCR



Corre

Corre en medio del fuego
sin mirar atrás.
Escucha el crujir de la tierra
que clama por ti.
Sombras y voces
logran alcanzarte,
mientras, al fondo,
las campanas
te harán despertar.

JCR

Descansa

Descansa
en medio de tranquilos mares
que mecen tu soñar
y te llevan al fondo del ser,
donde habitan la fe y la esperanza,
donde habita el deseo
de vivir,
amar
y ser amado.

JCR

Nada vales.

Ni una lágrima vales,
sería desperdiciarla en vano,
sería como llorarle al mar,
sería un crimen para el dolor.

Ni un pensamiento vales,
sería gritar al viento,
sería como esperar
que el frío te caliente,
sería matar al desconsuelo.

Ni una sonrisa vales,
sería como música para un sordo,
sería volar sin alas,
sería respirar sin alma.

Ni un suspiro vales,
sería pensar sin recordar,
sería tocar sin sentir,
sería como un bosque sin hadas.

Ni un poema vales,
sería como un libro sin hojas,
sería como un corazón sin sangre.

Ni una canción vales,
sería como una partitura sin notas,
sería como una sirena sin voz,
sería como amarte sin haberte querido,
sería olvidarte sin haberte conocido.


JCR

Aquellos que amamos.

Su mirada se pierde en el ocaso,
llenando de anhelos su ilusión,
llenando de esperanza su corazón
de un día cambiar la realidad.

Realidad que se rompe en mil pedazos
cuando aquellos que amamos
se marchan sin decir adiós,
cuando aquellos que amamos
emprenden su vuelo
sin haber extendido sus alas.

Alas rotas
que quedarán suspendidas en el silencio
y vivirán en el recuerdo del alma,
que vivirán en el olvido del tiempo,
a donde todos vamos sin saber
si el camino será largo o corto…

Su mirada se pierde en el ocaso,
llenando de suspiros
las estrellas al anochecer.

Su mirada se pierde en el ocaso,
llenando de lágrimas su corazón,
mas el silencio de la noche le recuerda
que pronto…
brillará el sol.

JCR

Un corazón vacío

Vas de un lugar a otro
sin encontrar
la fuerza de un abrazo,
sin encontrar
la razón de tu vivir.

Vas vaciando tu vida
en cada amante,
sin poder recordar
cuál pudo amarte.

El tiempo pasa
y tu soledad avanza,
y no hay peor destrucción
que engañarse a uno mismo.

Más vale ser
un corazón roto
que un corazón vacío.

Yo pude amarte,
y me iré
llevándome un pedazo de ti.

Lo siento por ti,
porque tú no te llevas
nada de mí.

JCR



Sin darme cuenta.

Un día amaneció
triste mi alma,
sin darme cuenta.

Porque mi corazón
apagado estaba,
porque mi corazón
frío estaba,
porque en un rincón
vivía desfalleciendo
sin darme cuenta.

Hasta el día
en que mis emociones
llegaron de golpe
y sentí que me hacía falta,

para sentir la emoción
de esperarte día a día,
para sentir la emoción
de besarte un día.

JCR


Mi linda estrella.

Duerme, mi linda estrella,
que tu hermosura brilla en el cielo,
y yo, desde aquí, te observo,
planeando mi dulce sueño
en el sereno de mi alma,
en la belleza de la noche,
en el silencio eterno.

Mas aún no cierro mis ojos
por miedo a perder mis anhelos,
de abrir mis ojos
y no verte.

Duerme, mi linda estrella,
que tu hermosura brilla en el cielo,
que tu hermosura es……
lo que yo más quiero.

JCR



En sus ojos.

En sus ojos podía ver
ese mundo incierto
que se reflejaba cada día más real,
transformando su mirada
en una súplica
que gritaba en mis oídos:

“Tomarlo de la mano
para no dejarlo ir”.

Suplicaba no perderse
en las tinieblas
que nublaban su mirar.

En sus ojos podía ver
ese mundo incierto
que se reflejaba
cada día más real.

Podía ver el frío,
donde mis besos
no lo podían alcanzar.

Podía ver el polvo de su ser,
donde mis manos
no lo podían sujetar.

Podía ver esas flores blancas
emprendiendo su vuelo,
llevándoselo lejos,
muy lejos de aquí.

JCR


sábado, 3 de agosto de 2013

Olvidado en polvo

Mi vida se consume tan rápido
como aquella vela que al poco tiempo
se apaga y deja de dar luz.
Tan solo queda
el humo que se desvanece
tras una ráfaga de viento.
Queda el molde
de lo que un día alumbró.

Inservible, inútil,
olvidado en polvo quedaré
cuando mi vida se apague
tras el viento.

Todo comienza
y llega a su fin,
como aquel viejo amor
que la pasión encendió,
quedando tan solo
el humo del recuerdo,
la nostalgia de lo que fue,
el molde de lo que se amó.

Mi vida se consume tan rápido
que no creo que me dé tiempo
para olvidarte.

Absurdo es este amor,
como la vida misma:
se lleva lo mejor de ti,
dejando tan solo
el polvo de lo que un día fue.

Mi vida se acaba tan rápido
como duró tu amor,
y ahora tan solo espero
la ráfaga de viento
que el olvido se lleve.

JCR


Amargo fue el sabor


Amargo es el sabor
que tu amor dejó.
Por la indiferencia,
vacío quedó
este espacio en el que tú estabas.

Intenté buscarte
en los besos que dejaste.
Intenté recoger
los pedazos que en el suelo quedaron
de la estrella que me diste,
para ver si, juntándola,
volvía a brillar.

Así fue, volvió a brillar,
pero no para mí.

Fue por ella que brillaba.
Era ella en quien pensabas.
Era ella a quien amabas.

Amargo fue el sabor
que el olvido,
tu engaño
y la verdad me dieron.

Fue ella a quien esperabas,
fue ella a quien mirabas.

Intenté odiarte.
Intenté olvidarte
en los besos de otra boca,
en el brillo de otra estrella.

Pero no fue así.

Quise tu presencia.
Quise tu aroma.
Y solo tuve
la ausencia del perdón,
el abrazo del rencor,
la caricia de la nada.

Intenté buscarte,
pero fue a ella
a quien encontré.

Fue a ella a quien odié.
Fue a ella a quien maté.

JCR



Fue maravilloso


Fue maravillosa la fantasía
de vivir una mentira,
alimentada por la imaginación
y el deseo de existir.

Fue una ilusión tan alejada de la verdad
que cobró vida día a día
con tan solo el deseo de existir.

Fue maravilloso aquel amor,
fabricado con palabras
escritas en el aire
que, al poco tiempo,
quedaron tan lejos de mí.

Fue maravilloso aquel amor,
pero cuando el viento sopló
y la lluvia cayó,
borraron aquella ilusión
que, en realidad,
a él nunca le importó.

JCR



La muerte rezaba un rosario


La muerte rezaba un rosario
por su alma, rota en pedazos.

Juntaba las flores anaranjadas
que tiñen su corazón de esperanza.
Juntaba las flores blancas
que tiñen de recuerdos sus lágrimas.

La muerte rezaba un rosario
por su alma, rota en pedazos.

Juntaba la Luna,
que tiñe de paz su silencio.
Juntaba las estrellas,
que tiñen de luz su camino.

La muerte rezaba un rosario
por su eterno descansar,
en ese valle que tendremos que pasar,
con esas bellas flores
que vuelan sin parar.

JCR


viernes, 2 de agosto de 2013

La tonta princesita

La tonta princesita

Se cansó de esperar
que el azul de sus ojos la mirara
como en sus sueños imaginaba.

Quería ser la reina más amada,
la única que llegara a existir,
la musa de su ser,
el esplendor del alba
cuando nace el sol.

¡Ay, tonta princesita!

No sabías que tu azul
ya había pintado otros atardeceres,
que en otro cielo había dejado
un pequeño retoño
de azul celeste,
un don hermoso
que tú nunca tendrías.

Y el duende se lo había llevado
aquel día
cuando aún eras muy pequeña.

Al cuarto día,
cuando nadie la veía,
la princesita salió en busca de amor.

Caminó hacia el bosque
hasta encontrar un árbol encantado,
frondoso y enorme,
que parecía ofrecer refugio
contra cualquier tempestad.

Pero bajo su corteza
habitaba la podredumbre.

Moho, ratas y oscuridad
yacían en sus entrañas,
despidiendo un olor
que solo aquellos con sabiduría
podían percibir.

La princesita, cansada,
se sentó bajo sus ramas.
El calor infernal
había comenzado a caer sobre el bosque
y aquel árbol parecía protegerla.

Entonces el árbol habló.

Ella se sorprendió.

Y sin darse cuenta del tiempo,
entre risas y miradas,
comenzaron a hablar.

Pero alguien observaba.

Desde lo más profundo del bosque,
una bruja los contemplaba
con ojos capaces de mirar
más allá de las apariencias.

Ella sabía que aquel árbol
no era un árbol cualquiera.

Lo había encantado
con sus propios sueños,
lo había cuidado
bajo la sombra de la Luna
y conocía cada una de sus ramas.

Entonces miró a la princesita
y pudo ver lo que escondía.

Solo tenía la mitad de un corazón.

Veneno corría por sus venas,
la envidia se escondía en su voz
y sus ojos, aunque parecían inocentes,
guardaban una mirada falsa.

No era una princesita.

Era una mujer perdida
en su propio deseo.

¡Ay, tonta princesita!

Has entrado en un bosque
que no te pertenecía
y has tocado un árbol
que la bruja había encantado.

Ahora has despertado su ira.

Y quizá no sabes
que algunos bosques
recuerdan a quienes los profanan.

¡Ay, tonta princesita!

Sola te quedarás.

Porque ni tu azul
ni mi árbol
te sabrán amar.

JCR


¿Quién perdió más?

¿Quién perdió más?

Tu nacer no quiso ver,
pero, ¿quién perdió más?
¿El que su camino terminó
o tú, que tu vida comienzas?

Tu crecer no quiso ver,
pero, ¿quién perdió más?
¿Él, que empezó su partida,
o tú, que empiezas tu andar?

Y aunque plateada mi vida está,
yo sabré, hijo mío,
darte todo lo que una madre
te pueda dar.

JCR



miércoles, 24 de julio de 2013

El precio de la felicidad



Aunque ya no estás aquí,
tu presencia en todas las cosas está.

El recuerdo,
aunque vive en el pasado,
se alimenta de mi angustia hoy,
renace del pensamiento
que avivan las páginas del ayer
y te hace estar tan cerca de mí:

oliendo tu aroma,
sintiendo tus pasos al venir
y escuchando tu voz al decir:

“La vida es feliz,
pero más al estar junto a ti…
”

Suspendidas en el aire,
estáticas, sin movimiento,
quedaron tus palabras.

¿Cuál es el precio de la felicidad?

Ahora me duele tu ausencia.
Mis ojos lloran por verte,
mis ojos lloran tu muerte.

¿Y cómo hacer
para traerte de vuelta?

Mira la esencia del dolor,
mira el gran vacío
que tu amor me dejó.

JCR



Perderme en tu sol

Si mis lágrimas te pudieran sacar
de tu terrible profundidad,
me ahogaría contigo
para embarcar directo al mar
y perderme en tu sol.

Navegaría en silencio
por las aguas de tu tristeza,
hasta encontrar tus manos
perdidas entre las olas
que me llaman a ti.

Y si la noche nos encuentra
sin saber dónde regresar,
dejaría que el viento
nos lleve mar adentro,
donde nadie pueda separarnos.

Porque si he de perderme,
que sea contigo,
en la inmensidad del mar,
donde tu oscuridad
se encuentre con mi luz.

JCR



Volver a sentir

La nostalgia aflora en mis ojos
de inagotables recuerdos
que te llaman a cada instante
para revivir la emoción
que mi melancolía
quisiera volver a sentir.

JCR 

Te suplico me esperes


Te suplico me esperes
un instante más
para poder sentir la lluvia en mi piel,
confundiéndose con esa lágrima
que me ha acompañado
y tanto he disfrutado
en la alegría y en la tristeza,
haciéndome sentir
que aún estoy aquí.

Sintiendo la fuerza del viento
con sus tiernas caricias,
en un largo abrazo teñido de azul
en el reflejo del inmenso mar,
deleite de mis ojos al mirarte,
hermosura indescriptible,
inspiradora de mis sueños e ilusiones,
donde la Luna es mi testigo fiel.

En la serenidad de la noche,
descanso de mis temores
en el brillo de las estrellas,
que acompañan el canto de las sirenas
a lo largo de la noche
y llaman con su canto
la paz deseada del presente y del pasado
en un solo pensamiento.

Te suplico me sigas esperando
para ver mi reflejo
en el espejo de su alma,
pudiendo así escuchar
la risa del sol al despertar.

Espérame, por favor,
que deseo una vez más
sentir la dicha de estar aquí,
con los que amo y me aman.
Espéralos a ellos también,
que hay tantas cosas por hacer.
Espérame,
que aún no les he dicho
cuánto los amo.

Te suplico aguardes
un poco más
en el silencio de la eternidad,
donde yacen los sueños truncos,
vacíos de esperanza,
donde la memoria falla
y los recuerdos se olvidan.

Espérame un poco más,
que quiero arrancarme el dolor,
para no sentir más,
y así conocer la felicidad de estar a tu lado,
cuando todo alrededor se vuelva negro
y llegue ahí
donde el recuerdo se olvida
y la memoria falla.

JCR




Adiós

El silencio que escucho
en esta noche mágica
es el adiós
que sin palabras
me has dicho…

JCR 

Pedacito de amor


Fue darle una luz
al espacio en el que habita
el no saber,
el porqué de su vida.

Mujer, deseando
una dichosa bienvenida
a aquel pedacito de amor
que esperaba entre sus brazos,
escondido
entre pobres colinas desiertas.

Había una cuna esperando,
unos brazos que nunca pudieron abrazar,
y un pequeño sueño
que apenas comenzaba a despertar.

Los fantasmas la esperaban
en un amargo llanto,
mientras el galopar de un caballo
sacudía la noche
con estruendosos truenos,
llevándose consigo
aquel pedacito de amor
que estaba escondido
entre pobres colinas desiertas.

Y quedó el silencio,
la cuna vacía
y el amor
que nunca dejó de existir.

JCR



Mi sentir


Mi sentir va más allá de la razón,
el cual quisiera no existir,
y sin pedirlo,
ahí está.

Es la alegría que despiertas en mi ser,
sentimiento frío transformado en calidez,
de soledad abatida por el tiempo,
que se despide cuando tú estás.

Es este tierno adiós
que la razón me da,
y mi sentir, olvidado en el tiempo,
quedará,
mas nunca se irá;
latirá en el recuerdo
de la existencia misma.

El sentir que quisiera no existir,
desearía que fuera tu mismo sentir.

JCR


Puse en letras tu silencio


Puse en letras tu silencio
al ver mil lunas pasar,
tu voz se perdió en la neblina
de cada amanecer,
y se fue como las estrellas
que se van al ver la luz.
Se apagó, se perdió en el tiempo
el amor que por mí sentías.

Puse en letras tu silencio
para no esperarte más,
para no hacer eternas las noches,
para no reflejar más el brillo
de las estrellas en mis ojos,
cuando se desbordan como ríos.

Le di forma a tu silencio
en unas cuantas letras
que clavé en mi corazón,
una por una,
y fue cuando el silencio se hizo voz,
y fue un “adiós”
que logré escuchar
con la brisa del viento
que llega a mí
en cada atardecer.

JCR



Deja qué el viento

Deja que el viento te dé las caricias

y todos los besos que tengo para ti.
Siente mi pasión recorriendo tu piel,
siente la fuerza del viento elevarse en tu alma,
y cierra tus ojos
para encontrarte con los míos.

En este mar de locura
que se inunda con los besos que no nos hemos dado,
que sofocan la tranquilidad de nuestros sueños,
que arrebatan la quietud
y la llevan al éxtasis…

A este, nuestro rincón escondido,
donde te busco al anochecer,
donde nacen las caricias
que he de llevar por tu piel.

Deja que el viento te dé las caricias
y todos los besos que tengo para ti.
Extiende tus brazos al viento
y, al cerrar los ojos,
ahí estaré,
tocando tu espalda
en lo inexplicable
que solo yo puedo tocar,
donde comienza la magia del anochecer.

En este mar de locura
que sofoca la tranquilidad de nuestros sueños,
en nuestro refugio escondido,
donde te busco también al amanecer,
ahí donde nacen las caricias
que he de llevar por tu piel.

JCR




martes, 23 de julio de 2013

Déjalo ir


Déjalo ir,
que hace mucho se fue
a un viaje largo de recorrer,
donde las flores no paran de volar
y te acompañan en tu andar,
haciendo de tu viaje
una experiencia única,
jamás olvidada.

Donde el silencio se rompe en la nada,
dejando un sonido hermoso en tu alma,
una música jamás escuchada.

Déjalo ir, querida amiga,
que le cortas las alas
con ese llanto que derramas
sobre la tierra de la culpa,
por creer que pudiste cambiar su destino,
ante aquel viaje inevitable.

Déjalo ir
y sigue tu camino,
que algún día verás
esas bellas flores
volando sin parar.

JCR


Jure


Juré no amarte,
y aun así
oigo el eco de tu voz
diciendo mi nombre.
Juré no amarte,
y aun así
siento tu cuerpo próximo al mío,
y aun así
siento tus manos entre las mías.
¿Por qué me duele tu adiós
si de la nada salió
esto llamado, no sé qué,
que carcome mi ser
con la angustia
de no volverte a ver?
Juré no amarte…
y aquí estoy,
extrañándote.

 JCR 

Hasta el amanecer

Ahí nos quedamos

hasta el amanecer,
mirando la última estrella
mientras veíamos salir el sol.

La arena era brillante
bajo la luz de la mañana,
y el baile de las dunas,
tan lejanas,
parecía no tener final.

La noche celebró
la música de nuestro amanecer juntos,
mientras nuestros besos
guardaban el silencio
de aquella madrugada.

Ahí nos quedamos,
mirando nuestro anhelo
desvanecerse con la última estrella,
mientras el sol nacía
sobre las dunas.

La noche celebró con besos
nuestro amanecer juntos,
y mi sueño fue tenerte
por toda la eternidad.

JCR


lunes, 22 de julio de 2013

Cuatro golpes.

Si la vida no te dio lo que esperabas,
¿yo qué puedo ser para ti?
Solo la casualidad de un error
que el tiempo no perdonó.

Si el amor no te dio lo que esperabas,
¿yo qué amor puedo esperar de ti?

Cuatro golpes
fue lo que la amargura te dio:
alegría transformada en tristeza,
ilusión que llegó a ser desconsuelo,
impotencia de no ser lo deseado,
que la naturaleza no me dio,
mas tu ilusión deseó.

Quedando rota
en mil pedazos
al ser mujer
y no varón.

JCR