miércoles, 24 de julio de 2013

El precio de la felicidad



Aunque ya no estás aquí,
tu presencia en todas las cosas está.

El recuerdo,
aunque vive en el pasado,
se alimenta de mi angustia hoy,
renace del pensamiento
que avivan las páginas del ayer
y te hace estar tan cerca de mí:

oliendo tu aroma,
sintiendo tus pasos al venir
y escuchando tu voz al decir:

“La vida es feliz,
pero más al estar junto a ti…
”

Suspendidas en el aire,
estáticas, sin movimiento,
quedaron tus palabras.

¿Cuál es el precio de la felicidad?

Ahora me duele tu ausencia.
Mis ojos lloran por verte,
mis ojos lloran tu muerte.

¿Y cómo hacer
para traerte de vuelta?

Mira la esencia del dolor,
mira el gran vacío
que tu amor me dejó.

JCR



Perderme en tu sol

Si mis lágrimas te pudieran sacar
de tu terrible profundidad,
me ahogaría contigo
para embarcar directo al mar
y perderme en tu sol.

Navegaría en silencio
por las aguas de tu tristeza,
hasta encontrar tus manos
perdidas entre las olas
que me llaman a ti.

Y si la noche nos encuentra
sin saber dónde regresar,
dejaría que el viento
nos lleve mar adentro,
donde nadie pueda separarnos.

Porque si he de perderme,
que sea contigo,
en la inmensidad del mar,
donde tu oscuridad
se encuentre con mi luz.

JCR



Volver a sentir

La nostalgia aflora en mis ojos
de inagotables recuerdos
que te llaman a cada instante
para revivir la emoción
que mi melancolía
quisiera volver a sentir.

JCR 

Te suplico me esperes


Te suplico me esperes
un instante más
para poder sentir la lluvia en mi piel,
confundiéndose con esa lágrima
que me ha acompañado
y tanto he disfrutado
en la alegría y en la tristeza,
haciéndome sentir
que aún estoy aquí.

Sintiendo la fuerza del viento
con sus tiernas caricias,
en un largo abrazo teñido de azul
en el reflejo del inmenso mar,
deleite de mis ojos al mirarte,
hermosura indescriptible,
inspiradora de mis sueños e ilusiones,
donde la Luna es mi testigo fiel.

En la serenidad de la noche,
descanso de mis temores
en el brillo de las estrellas,
que acompañan el canto de las sirenas
a lo largo de la noche
y llaman con su canto
la paz deseada del presente y del pasado
en un solo pensamiento.

Te suplico me sigas esperando
para ver mi reflejo
en el espejo de su alma,
pudiendo así escuchar
la risa del sol al despertar.

Espérame, por favor,
que deseo una vez más
sentir la dicha de estar aquí,
con los que amo y me aman.
Espéralos a ellos también,
que hay tantas cosas por hacer.
Espérame,
que aún no les he dicho
cuánto los amo.

Te suplico aguardes
un poco más
en el silencio de la eternidad,
donde yacen los sueños truncos,
vacíos de esperanza,
donde la memoria falla
y los recuerdos se olvidan.

Espérame un poco más,
que quiero arrancarme el dolor,
para no sentir más,
y así conocer la felicidad de estar a tu lado,
cuando todo alrededor se vuelva negro
y llegue ahí
donde el recuerdo se olvida
y la memoria falla.

JCR




Adiós

El silencio que escucho
en esta noche mágica
es el adiós
que sin palabras
me has dicho…

JCR 

Pedacito de amor


Fue darle una luz
al espacio en el que habita
el no saber,
el porqué de su vida.

Mujer, deseando
una dichosa bienvenida
a aquel pedacito de amor
que esperaba entre sus brazos,
escondido
entre pobres colinas desiertas.

Había una cuna esperando,
unos brazos que nunca pudieron abrazar,
y un pequeño sueño
que apenas comenzaba a despertar.

Los fantasmas la esperaban
en un amargo llanto,
mientras el galopar de un caballo
sacudía la noche
con estruendosos truenos,
llevándose consigo
aquel pedacito de amor
que estaba escondido
entre pobres colinas desiertas.

Y quedó el silencio,
la cuna vacía
y el amor
que nunca dejó de existir.

JCR



Mi sentir


Mi sentir va más allá de la razón,
el cual quisiera no existir,
y sin pedirlo,
ahí está.

Es la alegría que despiertas en mi ser,
sentimiento frío transformado en calidez,
de soledad abatida por el tiempo,
que se despide cuando tú estás.

Es este tierno adiós
que la razón me da,
y mi sentir, olvidado en el tiempo,
quedará,
mas nunca se irá;
latirá en el recuerdo
de la existencia misma.

El sentir que quisiera no existir,
desearía que fuera tu mismo sentir.

JCR


Puse en letras tu silencio


Puse en letras tu silencio
al ver mil lunas pasar,
tu voz se perdió en la neblina
de cada amanecer,
y se fue como las estrellas
que se van al ver la luz.
Se apagó, se perdió en el tiempo
el amor que por mí sentías.

Puse en letras tu silencio
para no esperarte más,
para no hacer eternas las noches,
para no reflejar más el brillo
de las estrellas en mis ojos,
cuando se desbordan como ríos.

Le di forma a tu silencio
en unas cuantas letras
que clavé en mi corazón,
una por una,
y fue cuando el silencio se hizo voz,
y fue un “adiós”
que logré escuchar
con la brisa del viento
que llega a mí
en cada atardecer.

JCR



Deja qué el viento

Deja que el viento te dé las caricias

y todos los besos que tengo para ti.
Siente mi pasión recorriendo tu piel,
siente la fuerza del viento elevarse en tu alma,
y cierra tus ojos
para encontrarte con los míos.

En este mar de locura
que se inunda con los besos que no nos hemos dado,
que sofocan la tranquilidad de nuestros sueños,
que arrebatan la quietud
y la llevan al éxtasis…

A este, nuestro rincón escondido,
donde te busco al anochecer,
donde nacen las caricias
que he de llevar por tu piel.

Deja que el viento te dé las caricias
y todos los besos que tengo para ti.
Extiende tus brazos al viento
y, al cerrar los ojos,
ahí estaré,
tocando tu espalda
en lo inexplicable
que solo yo puedo tocar,
donde comienza la magia del anochecer.

En este mar de locura
que sofoca la tranquilidad de nuestros sueños,
en nuestro refugio escondido,
donde te busco también al amanecer,
ahí donde nacen las caricias
que he de llevar por tu piel.

JCR




martes, 23 de julio de 2013

Déjalo ir


Déjalo ir,
que hace mucho se fue
a un viaje largo de recorrer,
donde las flores no paran de volar
y te acompañan en tu andar,
haciendo de tu viaje
una experiencia única,
jamás olvidada.

Donde el silencio se rompe en la nada,
dejando un sonido hermoso en tu alma,
una música jamás escuchada.

Déjalo ir, querida amiga,
que le cortas las alas
con ese llanto que derramas
sobre la tierra de la culpa,
por creer que pudiste cambiar su destino,
ante aquel viaje inevitable.

Déjalo ir
y sigue tu camino,
que algún día verás
esas bellas flores
volando sin parar.

JCR


Jure


Juré no amarte,
y aun así
oigo el eco de tu voz
diciendo mi nombre.
Juré no amarte,
y aun así
siento tu cuerpo próximo al mío,
y aun así
siento tus manos entre las mías.
¿Por qué me duele tu adiós
si de la nada salió
esto llamado, no sé qué,
que carcome mi ser
con la angustia
de no volverte a ver?
Juré no amarte…
y aquí estoy,
extrañándote.

 JCR 

Hasta el amanecer

Ahí nos quedamos

hasta el amanecer,
mirando la última estrella
mientras veíamos salir el sol.

La arena era brillante
bajo la luz de la mañana,
y el baile de las dunas,
tan lejanas,
parecía no tener final.

La noche celebró
la música de nuestro amanecer juntos,
mientras nuestros besos
guardaban el silencio
de aquella madrugada.

Ahí nos quedamos,
mirando nuestro anhelo
desvanecerse con la última estrella,
mientras el sol nacía
sobre las dunas.

La noche celebró con besos
nuestro amanecer juntos,
y mi sueño fue tenerte
por toda la eternidad.

JCR


lunes, 22 de julio de 2013

Cuatro golpes.

Si la vida no te dio lo que esperabas,
¿yo qué puedo ser para ti?
Solo la casualidad de un error
que el tiempo no perdonó.

Si el amor no te dio lo que esperabas,
¿yo qué amor puedo esperar de ti?

Cuatro golpes
fue lo que la amargura te dio:
alegría transformada en tristeza,
ilusión que llegó a ser desconsuelo,
impotencia de no ser lo deseado,
que la naturaleza no me dio,
mas tu ilusión deseó.

Quedando rota
en mil pedazos
al ser mujer
y no varón.

JCR



La Luz que queda

Si los años se llevan

cada recuerdo de mi memoria,

si el tiempo borra lentamente
las huellas de nuestros días,
yo aún sabré el camino
que me llevará de vuelta a ti.

Y aunque la última estrella
dejara de brillar en el cielo,
buscaría en tus ojos
esa luz que un día encontré,
esa que encendió mi vida
con el amor que compartimos.

Porque podrán cambiar los años,
podrán perderse nuestras historias
entre los silencios del tiempo,
podrán marcharse los recuerdos
como hojas llevadas por el viento…

pero habrá una luz
que seguirá encendida,
una pequeña llama
que nadie podrá apagar:
la de todo aquello
que alguna vez fuimos tú y yo.

Y si algún día
olvido el camino,
cerraré los ojos
y buscaré tu luz.

Entonces sabré
que todavía estás ahí.

JCR



La estrella más brillante

En la magia nocturna que envuelve
mi corazón con su manto triste
por no tenerlo a mi lado,
en la oscuridad de mi habitación,
donde falta su presencia,
lo busco y lo encuentro
en la estrella más brillante
del firmamento.
Y trato de decirle
que lo amo como a ninguno,
que mi corazón lo anhela y lo desea,
aquí, en mi nube de ilusiones,
donde quisiera amarlo tiernamente,
donde quisiera decirle al oído
que pienso en él a diario.
JCR

JCR 

Ya no te espero

Ya no te espero
Porque el viento sopló en mi ventana
que nunca regresarías,
porque el silencio de la noche
habló con mi soledad
más de mil palabras
y le dijo que ya no me amabas.
Porque la luna brilló allá en lo alto
y vio lo lejos que estabas,
porque las estrellas alumbraron
tu olvido en cada rincón
donde tú estabas.
No volvería más el calor de tu cuerpo,
no volvería más la pasión
de tus besos.
Ya no te espero,
porque el viento sopló en mi ventana
que un nuevo amor llegaría,
pero que este no me olvidaría.
JCR

El mejor regalo.

Un pedacito de amor

guardaba en mis entrañas,

en aquellos días
indescriptibles de felicidad.

Guardaba el mejor regalo
que pudo darme la vida…
un pedacito que se reflejaba en mis ojos,
lo grandioso de esperar cada amanecer,
donde pintaste el cielo de azul.

Guardaba el mejor regalo
que pudo darme la vida…
un pedacito que se reflejaba en mis ojos,
en el brillo de cada estrella al anochecer,
donde pintaste la sonrisa de la luna,
allá en lo alto,
donde están mis ilusiones.

Bendito sea ese día
en que te tuve entre mis brazos,
hace ya quince años,
cuando pintaste en mi boca una sonrisa
que iluminó mis ojos cristalinos.

Bendito sea ese día
en que la vida me colmó de felicidad
con el mejor regalo
que jamás tuve en la vida:
una hermosa niña,
hace ya algunos años…

JCR


Se fue

Se perdió en la neblina
que envuelve los bosques al amanecer.
Se fue con el viento,
se fue con el río.
Se perdió en el alba,
al salir el sol,
cuando ilumina todo a su alrededor.
Se fue con las nubes,
se fue con el rocío
que acaricia las flores en el ocaso.
Se perdió al atardecer,
mientras llovía.
Se fue con la noche,
se fue con las estrellas
que encienden sus luces
sobre el terciopelo negro
del firmamento.
Se fue con la luna,
se fue en el silencio…
Este amor que por ti sentía
lo dejé perderse en la neblina
que envuelve los bosques
al amanecer.
JCR 


viernes, 19 de julio de 2013

Tardes soleadas.

Tardes soleadas

Cierro los ojos

y puedo sentir el viento

que soplaba en aquellas tardes soleadas

cuando me amabas.

Mi anochecer aún no llegaba

y brillaba el sol en el alba,

con un calor abrasador

que consumía nuestros cuerpos

en tiernas caricias

que el tiempo no pudo perdonar.

Cierro los ojos

y veo mis manos lentas

tocando tu cara,

en el anochecer de mi alma,

donde la luna se refleja

en el brillo de tus ojos.

Y sé

que eres el hombre

que yo amaba

en aquellas tardes soleadas.


Néctar de la muerte a mi padre

Levántate de las tinieblas,
de la oscuridad en la que habitan
los olores que embriagan
con su amargo sabor
el paladar desesperado,
que, loco, se quiere tornar
si no bebe el néctar de la muerte,
el cual no deja ver
que es a ti
a quien quiere.

JCR

En la oscuridad de mi sueños.

Viaje profundo del alma

La noche empieza
y con ella, su canto
que nos acompaña
en este viaje
profundo del alma.

En medio de la oscuridad,
recorro el vasto mar de los sueños,
nadando al interior
de mis anhelos,
donde tú estás.

Nadando al interior
de mis miedos,
donde yo estoy.

La noche comienza
y con ella, su belleza
que nos acompaña
en este viaje
profundo del alma.

Y en esta oscuridad de mis sueños,
te buscaré para así,
juntos soñar
y, en un abrazo,
volver a empezar.

JCR



Llora el viento herido.

Llora el viento

Llora el viento herido,
y es a la medianoche cuando se asomanen medio de los árboles,
con ojos tristes, vacíos, ausentes,
de no ver más que el silencio.

Va moviendo las hojas de los árboles, y los perros empiezan a aullar a la luna, al viento,
sintiendo su pena al pasar.

JCR

Dulces labios.

Dulces labios te besé

Aún recuerdo tu boca,
y en mis manos, tu ser.
Aún recuerdo tu olor junto a mí,
dulces labios te besé,
y en tu lengua sentí
la miel del cielo nacer.
Dulce amor, dulces labios te besé.
Aún recuerdo las noches,
insaciables de ti.
Aún recuerdo que en tus brazos
yo me perdí,
y todo tú fuiste mi sueño
en cada anochecer.
Dulce amor, dulces labios te besé.
Aún recuerdo tu voz
y las palabras de amor
en mis oídos.
Aún recuerdo que me haces falta
en esta inmensa soledad.
A ti, mi gran amor, hoy te recuerdo,
cuando tus dulces labios
yo un día besé.


JCR

Soñando el amanecer.

Entre los escombros de mi corazón
sobrevive un suspiro
al que le faltas tú.

Está en la oscuridad,
con todo el silencio de la noche,
dulce, callado,
soñando el amanecer.


JCR 

Las campanas


Tocan las campanas a lo lejos,
dulce sonido que estremece
el silencio tendido de la noche.

Llega suavemente a tus oídos
para que des tu último suspiro.

Te llama a ocultarte en la tierra,
rodeado de amigos y fantasmas.
Te llama a dejar el dolor sobre tu cama,
mientras lentamente te apagas,
herido de muerte.

Se ahoga el llanto contenido
por el miedo que aprieta la garganta,
quedando tu cuerpo clausurado
bajo la tierra fría,
arrullado por el silencio eterno
de la nada.

JCR




Va oscureciendo.


Va oscureciendo y aquí estoy,
tejiendo sueños,
inventando estrellas
para verte dormir
en las sábanas tibias
que envuelven tu cuerpo.

Aquí estoy, imaginando en la noche
mis anhelos,
y es que te quiero aquí,
en mi cama,
en la que faltas.

Va oscureciendo y aquí estoy,
tejiendo sueños,
inventando rosas
para verme a tu lado,
envuelta en tu cuerpo,
con su suave oleaje navegante
que me sumerge
en la dulce locura de tus besos.

JCR





Todo nostalgia


Ahora puedo oírte,
puedo sentir tu silencio,
puedo recorrer tus besos
y soñar tus labios,
puedo hasta escuchar tu melodía,
aun cuando estés lejos
y seas todo nostalgia.

Ahora puedo verte,
puedo sentir tu melancolía,
puedo llorar tu tristeza
y sonreír tu felicidad,
aun cuando estés lejos
y seas todo nostalgia.

JCR


Toda la belleza duerme

Toda la belleza duerme

A la medianoche,
bajo la Luna mística,
hay un profundo valle
de aroma suave.

Él está en un reposo sin tregua,
en un mundo de ensueño
donde la conciencia
no lo quiere despertar.

La belleza de su alma
se ha dormido sola con su destino,
y yace oculta, durmiendo
en esta silenciosa y solemne hora,
donde su sueño se hace cada vez
más profundo y perdurable.

Se quedó lejos, tan lejos de mí,
en ese bosque oscuro y viejo,
mientras su pálido recuerdo
pasa a mi lado como un fantasma
que vuela a la medianoche.

Y del sopor consciente
no quiere despertar.

¡Toda la belleza duerme!
Allí donde sueña él,
solo con su destino.

JCR





Los colores de mi arcoiris


Los colores de mi arcoíris
se difuminaron, tenues, al atardecer.
Se iba todo, se iba él,
como hojas volando al viento.
Se marchó,
pintando de negro su despedida.

Estará siempre aquí,
donde el viento trae de vuelta
su recuerdo junto a mí,
haciendo latir con fuerza
este desolado corazón.


JCR


Eres para mi.


Eres para mí
el viento que acaricia
con su suave brisa el atardecer.

Eres para mí
el viento que va pintando
el cielo con estrellas.

Eres viento,
eres ráfaga que sopla
en mi alma ilusionada.

Eres viento que se lleva
mis pesares al anochecer
y pinta el cielo con estrellas.

Eres ráfaga de viento
que sopla en mi alma ilusionada
de saber que, al igual que yo,
me esperas en cada atardecer.

JCR




A veces creo que te olvidó


A veces creo que te olvido,
pero mi corazón se empeña
en recordar.

A veces creo que te olvido,
pero la noche
te trae a mis sueños.

A veces creo que te olvido,
y no sé si te olvido en realidad,
o es esta soledad
la que te vuelve a recordar,
y termino por llorar.

A veces creo que te olvido,
y es mi mente
la que empieza a imaginar
que algún día
te he de poder amar.

JCR



Noche mágica.

Mi noche mágica

Con tus manos vas tocando

una a una las estrellas

que darán brillo

a esta noche mágica

donde solo somos tú y yo.

La noche empieza

y con ella su canto

que nos acompaña

en este viaje

donde quiero amarte.

Con tus manos vas tocando

una a una las estrellas

que darán brillo

a esta noche mágica

bajo la fiel luna,

que observará cuánto te amo

en esta, mi noche mágica,

donde solo somos tú y yo.


JCR

Nuestro anochecer.

En el silencio eterno
de nuestro anochecer,
solo las estrellas
serán testigos del amor
que nos vamos a tener,
donde mis manos tocarán
cada parte de tu ser…
Rompamos el silencio
y dile a las estrellas
cuánto me amas.
Celebremos nuestro ahora,
para que nunca termine
este gran amor
que por ti hoy siento.
Celebremos nuestro ahora,
para que quede
la historia escrita
en nuestros cuerpos,
para que nunca termine
esto que por mí hoy sientes.
En el silencio eterno
de nuestro anochecer,
solo quiero amarte
una y otra vez…

JCR

Canto tu nombre.

Canto tu nombre

Canto tu nombre
a la orilla del mar,
con la puesta del sol,
mirando al horizonte,
donde se pierde
el resplandor de mi ilusión,
ahí donde tú estás.

Y vuelve a renacer
con las olas del mar
cuando sube la marea
en cada anochecer.

JCR



Voy cantando al viento

Voy cantando al viento

Voy cantando al viento
que se lleva las hojas de otoño,
que mi amor, desde aquí,
te cuide y acaricie…

Voy cantando al viento
bajo este sol radiante
y le digo
que te amaré
aun en invierno…

Voy cantando al viento
en este hermoso atardecer,
esperando encontrarte
para darte los besos
que he guardado para ti…

Escucha en el viento
mi canto en este invierno
y que mi amor, desde aquí,
te diga
lo mucho que te quiero…

JCR


jueves, 18 de julio de 2013

Nueve campanadas

Nueve campanadas

La brisa cesó su canto
con la muerte en el umbral.
Sigilosa, observó tus pasos cansados
y apresurada voló
a tocar nueve campanadas para ti.

Tu reloj se detuvo
y el viento del sur
se llevó las blancas nubes,
con el brillo de tu mirar
que se perdió en la oscuridad
donde reposa tu alma,
abandonada por la alegría.

Desde aquí doy al viento estas flores
que llegarán donde te encuentres;
adornarán y llenarán con su aroma
tu eterna paz.

Desde aquí derramo mis versos por ti
y mis lágrimas en tu adiós.

JCR


JCR

Yo se.


Yo sé que no eres la mejor,
mas juzgarte no puedo aún;
solo entenderte y respetarte,
solo esperarte y amarte.
Y aunque el tiempo ya pasó,
tu aroma perdura en mí.

Yo sé que no eres la mejor,
pero eres mi madre,
y eso nunca va a cambiar.
Aunque no recuerde tus brazos,
una parte de ti
corre por mis venas.
Aunque no recuerde tus besos,
tu presencia sigue aquí.

Yo sé que no eres la mejor,
mas juzgarte no puedo aún;
solo entenderte y respetarte,
solo esperarte y amarte.

Y aunque el tiempo ya pasó,
te seguiré esperando.
Y aunque el tiempo ya pasó,
te seguiré amando,
porque eres mi madre
y eso nunca nadie
lo podrá cambiar.

JCR


JCR

El último viaje

El último viaje

Fue su último recorrido
por la tierra que lo vio nacer,
donde hace muchos años
jugaba un niño feliz,
cortando entre brincos, juegos
y sonrisas el maíz
que se habría de comer.

Pequeño machete,
que guardas entre los pastizales
historias sin poderlas contar.

Hoy fue su último viaje
por la tierra que lo vio crecer,
donde, en aquella amada hamaca,
en cada atardecer,
al lado de su padre,
mecía sus sueños,
que junto a él tan poco tiempo duraron,
pero atesoró
entre sus más preciados recuerdos.

Así, solo con su madre, emprendió
su fascinante travesía
en este mundo de ilusiones,
donde la vida lo puso,
cual regalo, en mi camino.

Hombre fiel a sus principios
y querido por muchos.

Hoy, en cenizas, lo llevo
de regreso a la tierra que lo vio nacer,
donde se encontrará
con antiguos amigos,
cansados de hablar,
donde se encontrará
con su madre
y así, juntos otra vez, caminarán
por los dorados pastizales,
llenos de historias para recordar.

JCR



Donde estabas.


¿Dónde estabas
cuando mi estrella se apagó?
Si tú todo lo ves,
¿por qué cerraste tus ojos
en los momentos de su angustia?
¿Por qué no escuchaste el clamor
de su voz cuando pedía por ti?
¿Dónde estabas
cuando mi estrella se rompió?
Si yo no hice más que amarla
y ahora solo me das
el polvo de su brillo,
que se escapa de entre mis manos,
sin poder hacer nada más
que llorarle desde aquí.
¿Dónde estabas
cuando mi estrella se alejó?
¿Por qué cerraste tu corazón?
¿Por qué me dejaste morir lentamente,
si yo no hice nada más…
que amarla?
JCR

JCR


Mi ave amada

Mi ave amada

Volaba entre hierba verde
de aquellos montes inmensos
que acariciaban el cielo en su esplendor…

Libre, feliz, en el viento volaba,
sintiendo el rocío
de su tierna inocencia,
cuyas gotas recorrían su alma en sonrisa,
pintando el cielo de azul,
reflejando en el mar
la fuerza de su alma.

Libre, feliz, en el viento volaba,
mi ave amada,
sintiendo al anochecer
el abrazo de la Luna
en su dulce soñar.

Pero dime, ¡ave mía!
¿Quién tiñó de negro tu sol
y secó las gotas del rocío?

Pero dime, ¡ave mía!
¿Quién pintó de rojo tu cielo
y se metió en tus sueños
con voces y miedos?

Volaba…
sí, volaba
en mi felicidad infinita…

Pero dime, querida ave mía:
¿cómo aliviar tu dolor,
cómo teñir de amarillo
tu lindo sol?

Pero dime, querida ave mía,
antes de que el gris
llene mi corazón.

JCR


JCR

Aprendí a amarte.


Aprendí a amarte aun
en la ausencia de tus besos.
Aprendí a sentir la forma extraña
de tu querer.

Saber que en tu mirada
estaba todo,
saber que en tus palabras
se encerraba un “te quiero”,
saber que en tu presencia
se escondían mil abrazos.

Aprendí que el silencio
puede decir más palabras
que llegan directo al corazón.

Aprendí que te llevo
en cada parte de mi ser.
Aprendí a amarte
en todos los inviernos juntas
y a extrañarte
en mis días soleados.

Lo único que no aprendí
fue a imaginarme mi vida
sin ti…

JCR



Bésame.

Bésame, amada muerte

Bésame hasta exprimirme
las venas del anhelo
que llegará a su fin.

Consúmeme con tu pasión desbordante,
que el ansia no puede esperar;
ámame hasta el fondo de tu aroma infinito,
impregnándote en mí.

Apágate sobre el olvido
de la traición que consume
mi pensar y mi ser.

Llévame contigo
como amantes fugitivos
y hazme olvidar mis recuerdos:

de un pasado sin sentido,
de la nostalgia vivida,
del amor compartido,
de la felicidad pasajera,
del secreto divertido,
del verdadero amor sentido,
de la amistad duradera,
de la tristeza sufrida,
de los logros alcanzados,
de los fracasos obtenidos,
de la risa disfrutada,
de la inocencia perdida.

Bésame, amada muerte…
y llévame contigo.

JCR

JCR

Recuérdame.

Recuérdame para que nunca me valla
y hazme sentir el mar
cuando llorando te acuerdes
de tu vida a mi lado.
Nunca me olvides para no sentir frío 
aquí en la tierra que tapa mi cuerpo
y hazme sentir que vivo de nuevo.
Recuérdame para no sentir miedo
de estar aquí en la oscuridad 
y háblame aun que no pueda decirte
lo feliz que fui a tu lado.

JCR

JCR

Detrás de mi puerta

Detrás de mi puerta

En tus brazos quedaron guardados.
Tal vez fue descuido,
no sé si olvido
o se perdieron;
no sé a dónde se fueron…

Tal vez detrás de la puerta
y no los vi,
o tal vez me los robaron
cuando, en las noches de espera,
me quedaba dormida.

En tus labios quedaron selladas
la miel de tus palabras.
¿O fue el viento que se las llevó?
¿O tal vez no pudieron entrar
por mi ventana cerrada,
cuando solo veía
las gotas de lluvia caer
por el cristal,
que no me dejaron escuchar
las palabras que tenías para mí?

No sé si fue olvido
o tal vez descuido,
y aunque el tiempo ya pasó,
sigo buscando detrás de mi puerta
tus abrazos,
y en cada gota de lluvia,
los besos que eran para mí.

JCR




Aquel anochecer.


¿Cómo olvidar aquel anochecer
donde mis manos se enamoraron
de tu cuerpo
y tu sombra quedó
entre mis brazos?

¿Cómo olvidar aquel día
donde las estrellas jugaron
a esconderse entre las nubes
y mi locura, en tu ser?

¿Cómo olvidar aquel anochecer
donde el viento aprendió a volar,
uniendo tu corazón al mío?

JCR

La muerte

La muerte

La muerte, en su afán,
presurosa se dispone a trabajar
para nunca sola estar,
para llevarnos a todos por igual.

Niños, adultos y viejos,
entre sus brazos,
nos invita a descansar
para no regresar jamás.


JCR

Tu eres.

Tú eres

quien da luz a la oscuridad
de mis tristezas
y envuelves con ternura
mi silencio.

Tú eres
quien acompaña mis días con amor,
dando anhelo a la ilusión
que habita en mi corazón.

Tú eres
quien despierta en mis sueños,
dejando sus dulces besos
que cuidan de mí
durante la noche.

Tú eres
la tierra donde están mis deseos,
eres la sonrisa que pinta mi rostro
cada mañana con sus palabras.

Tú eres quien da color a la esperanza,
quien seca mis lágrimas
con su esencia,
que me derrite
cada vez que estoy en tus brazos.

Tú eres quien me estremece
al borde de la locura,
con quien conozco la gloria del cielo
al sentir tus manos en mi cuerpo.

Tú eres quien da brillo a mis ojos,
eres el hombre que yo…
siempre he amado.
Eres el hombre que yo…
siempre había esperado.

JCR


JCR

Tu silencio se hace escuchar.


El tiempo aplasta
y tu silencio se hace escuchar.
No hay nada que me hable de ti,
tan solo veo tu sombra alejarse
en el tiempo que empieza a borrarme.
Me dejaste atrás.
Quise hablarte,
pero cerraste tus oídos
por miedo a creer,
y aquí me quedé
con mis palabras huecas,
que nadie quiso escuchar.
El tiempo aplasta
y tu silencio se hace escuchar
en mis lágrimas,
que se ahogan una tras otra
sin llegar al final.
Mientras tu sombra se me pierde
en el tiempo que empieza a borrarme.
Madre, me dejaste,
y aquí me quedé,
como si hubiera muerto para ti,
pero sin dejar flores para mí.
Porque el orgullo pudo más
que tu amor.
JCR


Ahora que te has ido


Ahora que te has ido,
no puedo llorar lo suficientemente fuerte
para que me oigas.

Emprendes tu vuelo,
cual cometa en el cielo,
sin marcha atrás.

Te llevas contigo las palabras
que enmudecen el mundo en que vivo.
Te llevas contigo los colores
que ensombrecen mi mirar.

Ahora que te has ido,
no puedo llorar lo suficientemente fuerte
para que me veas
y detengas tu partida
de este mundo donde me dejas,
sola, a la deriva.

Te llevas contigo los sueños
que entristecen mi anochecer.
Te llevas contigo el amor
que llena de soledad
cada espacio en que habito
y el aire que respiro.

JCR