Aunque ya no estás aquí,
tu presencia en todas las cosas está.
El recuerdo,
aunque vive en el pasado,
se alimenta de mi angustia hoy,
renace del pensamiento
que avivan las páginas del ayer
y te hace estar tan cerca de mí:
oliendo tu aroma,
sintiendo tus pasos al venir
y escuchando tu voz al decir:
“La vida es feliz,
pero más al estar junto a ti…”
Suspendidas en el aire,
estáticas, sin movimiento,
quedaron tus palabras.
¿Cuál es el precio de la felicidad?
Ahora me duele tu ausencia.
Mis ojos lloran por verte,
mis ojos lloran tu muerte.
¿Y cómo hacer
para traerte de vuelta?
Mira la esencia del dolor,
mira el gran vacío
que tu amor me dejó.
JCR

No hay comentarios:
Publicar un comentario