jueves, 21 de enero de 2021

No somos tan diferentes

 No somos tan diferentes
porque al final

el dolor cortó tu ladrido
y tus pasos se detuvieron
en la neblina del día
que no llegó a ser.

Así se perderán mi voz y mis pasos
cuando la misma neblina me alcance.

No somos tan diferentes,
porque miramos
y nos aferramos a la vida
con los mismos ojos,
llenos de lágrimas,
que te suplican
que te quedes un poco más.

No somos tan diferentes,
porque al final
no te querías ir.
Anhelabas tu vida conmigo,
cuidarme de los sonidos de la noche
y esperar los juegos del amanecer.

No somos tan diferentes,
porque al final
me amaste tanto
como yo a ti.

A mi perra Yaya
Julieta Castillo Romero
18 de enero de 2021






Belleza amarilla


Fuiste una fría mañana de invierno,

La belleza vestía tu piel

y los primeros rayos de sol

dieron su reflejo a tu lindo color.


Fuiste poesía

palpada entre mis manos,

ternura envuelta en un manto triste

que emprendía la marcha

hacia un largo viaje sin retorno.


Fuiste esperanza

que se reflejaba en mis ojos al mirarte,

una pequeña luz

que invadía mi ilusión

de tenerte siempre.


Fuiste lágrimas desbordadas

de asombro en la oscuridad

de un lento amanecer,

cuando, llena de sorpresa,

te toqué.


Fuiste una breve historia que contar,

un recuerdo eterno

que vivirá en medio del silencio

que habita las flores de mi jardín.


Te fuiste de entre mis brazos

sin decir adiós,

mi pequeñita

belleza amarilla.



Dedicada a mi gatita Camila




lejos de aquí

Siempre he disfrutado
la compañía de la soledad,
que abraza cada sentido de mi ser,
tanto como aquel viejo piano
que canta solo para mí
en las noches de infinita tranquilidad.

Y, de repente, apareces tú.
Llegas interrumpiendo
mi pensamiento concentrado
entre líneas y hermosas figuras negras
que bailan delante de mí,
para caer estrepitosamente
en un solo pensamiento
que lleva tu nombre.

Lleva los recuerdos de los besos
que fuiste dejando poco a poco,
como versos tatuados
en cada rincón,
en cada pliegue de mi piel.

Lleva también el recuerdo de tu ternura,
de la manera en que me amabas,
y que me hace extrañarte
precisamente ahora,
en la profundidad de la noche.

Y entonces mis manos
vuelven a dar impulso
a esas hermosas figuras negras
que se pierden entre líneas,
haciéndolas volar frente a mí,
llevándose tu recuerdo
lejos de aquí.

JCR
12-09-15

Compartieron el mismo cielo en el holocausto


Compartieron el mismo cielo,
lleno de estrellas que iluminaban
sus ojos al volverse a ver.
Y bajo el terciopelo negro de la noche,
la esperanza brilló en sus caritas,
pintando sonrisas en el alma
de su inocente complicidad.

La ternura vestía sus cuerpos de gris
y sus pequeñas rayas marcaban el camino
hacia aquella noche profunda
que ninguno podía comprender.

Compartieron el mismo cielo
para cumplir su promesa,
para ir a buscar la neblina
que se había escapado de sus manos.

Marcharon juntos,
sin entender por qué sus corazones
latían cada vez más deprisa,
invadidos por un miedo asfixiante
que los dejó al borde del camino.

Y de repente,
la poca luz de sus ojos
dulcemente desapareció.

Compartieron el mismo cielo,
tomados de la mano,
vestidos de ternura,
sin comprender que aquel sería
su último encuentro.

Y mientras ellos se alejaban,
el cielo permaneció arriba,
lleno de estrellas,
como si nada hubiera pasado.


JCR