Mi ave amada
Volaba entre hierba verde
de aquellos montes inmensos
que acariciaban el cielo en su esplendor…
Libre, feliz, en el viento volaba,
sintiendo el rocío
de su tierna inocencia,
cuyas gotas recorrían su alma en sonrisa,
pintando el cielo de azul,
reflejando en el mar
la fuerza de su alma.
Libre, feliz, en el viento volaba,
mi ave amada,
sintiendo al anochecer
el abrazo de la Luna
en su dulce soñar.
Pero dime, ¡ave mía!
¿Quién tiñó de negro tu sol
y secó las gotas del rocío?
Pero dime, ¡ave mía!
¿Quién pintó de rojo tu cielo
y se metió en tus sueños
con voces y miedos?
Volaba…
sí, volaba
en mi felicidad infinita…
Pero dime, querida ave mía:
¿cómo aliviar tu dolor,
cómo teñir de amarillo
tu lindo sol?
Pero dime, querida ave mía,
antes de que el gris
llene mi corazón.
JCR

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