Amargo es el sabor
que tu amor dejó.
Por la indiferencia,
vacío quedó
este espacio en el que tú estabas.
Intenté buscarte
en los besos que dejaste.
Intenté recoger
los pedazos que en el suelo quedaron
de la estrella que me diste,
para ver si, juntándola,
volvía a brillar.
Así fue, volvió a brillar,
pero no para mí.
Fue por ella que brillaba.
Era ella en quien pensabas.
Era ella a quien amabas.
Amargo fue el sabor
que el olvido,
tu engaño
y la verdad me dieron.
Fue ella a quien esperabas,
fue ella a quien mirabas.
Intenté odiarte.
Intenté olvidarte
en los besos de otra boca,
en el brillo de otra estrella.
Pero no fue así.
Quise tu presencia.
Quise tu aroma.
Y solo tuve
la ausencia del perdón,
el abrazo del rencor,
la caricia de la nada.
Intenté buscarte,
pero fue a ella
a quien encontré.
Fue a ella a quien odié.
Fue a ella a quien maté.
JCR

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