Mi vida se consume tan rápido
como aquella vela que al poco tiempo
se apaga y deja de dar luz.
Tan solo queda
el humo que se desvanece
tras una ráfaga de viento.
Queda el molde
de lo que un día alumbró.
Inservible, inútil,
olvidado en polvo quedaré
cuando mi vida se apague
tras el viento.
Todo comienza
y llega a su fin,
como aquel viejo amor
que la pasión encendió,
quedando tan solo
el humo del recuerdo,
la nostalgia de lo que fue,
el molde de lo que se amó.
Mi vida se consume tan rápido
que no creo que me dé tiempo
para olvidarte.
Absurdo es este amor,
como la vida misma:
se lleva lo mejor de ti,
dejando tan solo
el polvo de lo que un día fue.
Mi vida se acaba tan rápido
como duró tu amor,
y ahora tan solo espero
la ráfaga de viento
que el olvido se lleve.
JCR

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