domingo, 31 de julio de 2022

A mi padre

¿Cómo podré empezar estas líneas?...

Tal vez diciendo
que lamento mucho tu final.
Tal vez tratando de decirte
que los días no lucirán igual,
porque tú no estarás
para verlos.

¿Cómo podré empezar estas líneas?...

Tal vez diciendo
que te llevas tu corazón
lleno de ilusiones
en este adiós forzado,
mientras yo trato de explicar
el dolor que siento
por tu partida.

Y es que, en realidad,
¿quién se pone a pensar
en el día en que la vida
te pasará la factura?
¿En el día
en que ya no hay marcha atrás?

La vida te frena,
por más que te aferres
y llores.

Y entonces se vienen de golpe
los recuerdos de toda una vida:
los momentos tristes,
los momentos alegres,
todos juntos,
todos a la vez.

¿Cómo podré empezar estas líneas?...

Tal vez diciendo
que ya no hay nada que perdonar.
Diciendo que lo que soy
tú lo forjaste,
con errores y virtudes,
y aquí estoy:
una mujer de bien.

Y no me queda más
que darte las gracias.

¿Cómo podré empezar estas líneas?...

Tal vez diciendo
que pongo en la balanza
lo bueno,
lo malo
y mis lágrimas por ti.

Y aunque no todos lo entiendan
y den su sentencia,
la verdad es que,
desde aquí,
te extrañaré.

¿Cómo podré empezar estas líneas?...

Aún no lo sé...

03 de mayo de 1945 — 29 de julio de 2022



 

No hay comentarios:

Publicar un comentario